El yoga es una forma divertida para los niños de desarrollar importantes habilidades en un entorno positivo, no competitivo. Aún a una temprana edad, los niños a menudo sienten presión en el colegio, tanto a nivel social como a nivel académico, además de los deportes competitivos organizados. Es muy facil para los niños y niñas volverse autocríticos y perder la confianza en ellos mismos cuando cambian y crecen. El yoga es un gran remedio; no se forman opiniones en una clase de yoga, sobre cómo el niño hace una postura o realiza un juego. Hacer una postura "perfectamente"no es la meta del yoga, el cual alimenta la fuerza interior y aceptación del niño.

Esta atmósfera favorable para el desarrollo anima a los niños a relajarse y divertirse mientras que desarrollan no solo fuerza, coordinación flexibilidad y equilibrio, pero también conciencia corporal, mejor atención y enfoque y autoconfianza. 

En las clases de yoga para niños, hay un equilibrio entre espontaneidad y estructura, de manera que los niños aprenden a escucharse mutuamente a la vez que aprenden a expresarse de forma creativa. Creemos que los niños aprenden mejor cuando se divierten, así que las clases de yoga para niños mezclan historias, canciones, juegos y posturas, permitiendo a los niños aprender en un entorno multisensorial utilizando las 8 inteligencias de Howard Gardner, que investiga el aprendizaje corporal-cinestético, visual-espacial, naturalista, verbal-lingüistico, lógico-matemático, musical, interpersonal e intrapersonal.

 Esto hace que las clases de yoga para niños sean mucho más activas que las de yoga para adultos y mucho más divertidas.

En la clase de yoga, también se anima a los niños a que respeten y estén atentos a sus cuerpos, asegurándonos de que la postura sea agradable y que entren y salgan de las posturas cuando se sienten preparados(algo con lo que muchos adultos tienen dificultad). A medida que los niños crecen y sus cuerpos cambian, rápidamente esto se convierte en una habilidad importante.

Aparte de los inmensos beneficios físicos y mentales, un principio central de la práctica del yoga es el respeto y el honor: por nosotros mismos, por el otro y por nuestro entorno. En una clase de yoga, los niños a menudo hacen viajes mágicos por el mundo, aprendiendo sobre muchas culturas en su transcurso. Y como muchas posturas de yoga lo son de animales, los niños también aprenden sobre los diferentes hábitats de los animales, especies en peligro de extinción y a menudo pueden compartir sus conocimeintos sobre algún animal favorito. 

Los niños tienen una afinidad innata con el mundo natural y con los animales en particular. Entienden a la tierra y disfrutan cuando aprenden de ella y cuando pueden cuidarla a ella y a sus habitantes, tanto a humanos como animales.

El yoga es una práctica holística, con un enfoque tanto interior como exterior.

En la modalidad de yoga en familia, puedes sacar a esa parte de ti más infantil y si te apetece podemos viajar en globo, en moto, en tren, como tu prefieras, a conocer a la tribu de los Gulu-Gulu, o podemos viajar al Polo Norte, o quizás a un lugar nunca imaginado.

Permite que la imaginación de tus hijos te transporte a un lugar mágico donde poder realizar las posturas de sus animales favoritos, realizar las acrobacias circenses que jamás creías que podrías hacer, o simplemente relajarte en familia.

Deja que su pequeña luz salude a tu pequeña luz.