Siéntete natural.

6. mar., 2019

Cuando hablamos del pasado, entendemos que es en nuestro pasado donde ponemos nuestra la atención. ¿pero y el pasado anterior a nosotros? ¿Nos sigue acompañando en nuestro presente?

Durante una sesión de  Biodinámica craneosacral, con la ayuda del facilitador podemos descifrar algunos de los patrones que nos acompañan durante toda la vida y sentimos que nos limitan a la hora de avanzar o conseguir alguna meta, ilusión, deseo…Podemos mediante la escucha darnos cuenta de si es ese patrón es nuestro o ya se expresaba en alguno de nuestros padres o abuelos. Muchas veces lo etiquetamos con un “es que yo soy así y nunca he podido con esto” o “nunca he sido capaz de…”o” es que en mi familia nunca nadie ha conseguido…” Bueno pues esto además de tener una raíz de aprendizaje y tradiciones culturales, costumbres familiares tiene un origen en el ADN. Es algo que heredamos genéticamente y que nos acompaña toda la vida con la esperanza de poderse resolver. De alguna forma la historia de nuestros antepasados queda registrada en nosotros de forma inconsciente y se manifiesta generación tras generación para poderse liberar.

Voy a contar una historia personal reciente. Hace unas semanas pude averiguar escuchando las historias que mi abuelo me cuenta de cuando era niño, de donde viene mi miedo y respeto que compartimos mi hijo y yo, cuando vamos a un parque de atracciones, sobre todo al observar las atracciones más atrevidas. Descubrí que cuando él era niño fue a una feria y estando subido, una de las atracciones falló y un vagón calló demasiado deprisa repercutiéndole seriamente en una de sus piernas durante toda su vida. Puedo observar la tranquilidad que transmite a las mujeres de mi familia tener las neveras abarrotadas de comida porque entiendo que mi abuela tuvo una infancia ambientada en la posguerra, donde el  hambre predominaba en sus días.

No solo se pueden observar patrones en ti o en tus descendientes o antepasados digamos de carácter limitante. Puedes observar como el abuelo se distraía jugando con la pintura, copiando paisajes, y como eso se expresa generación tras generación con la misma fuerza con el propósito de que algún individuo del árbol, la escuche y desarrolle satisfactoriamente esta forma de arte y expresión como algo protagonista en su vida.

La quietud, las pausas, la escucha que te facilita la Terapia Biodinamica craneosacral pueden facilitar la observación de toda esta memoria y seguir observando, preguntando, indagando en tu día a día para poder trabajar aspectos concretos en consulta. Se puede volver consciente información del inconsciente guardada pero latente y viva en tu presente, puedes darte cuenta y desde ahí trabajar con el material resurgido con la intención que convenga en ese momento.

El facilitador es capaz de leer el mapa del origen de los patrones y con la escucha de estos a través de la resonancia hace que el paciente también pueda ser capaz de leerlo, utilizando las herramientas terapéuticas disponibles para facilitárselo.

 A continuación adjunto un artículo que me parece muy interesante referido al tema que estamos tratando y he sentido conveniente añadirlo para aclarar algunos conceptos de la información transgeneracional.

 

Yolanda Cortell Calvo. Acompañamiento terapéutico con Biodinámica craneosacral y distintas terapias naturales.

 

 Artículo adjunto.

Transgeneracional: La influencia de los antepasados en nuestras vidas

“Aquello que no se hace consciente, se manifiesta en nuestras vidas como destino.”

C. G. Jung

El estudio del Transgeneracional (se refiere a aquello que nos une con generaciones que no hemos conocido) pretende llevar a la luz los programas inconscientes que mantienen a las personas presas por los lazos familiares que se van transmitiendo de generación en generación en un mismo clan.

Estos programas familiares (creencias, juicios, secretos, lo no dicho, las memorias dolorosas, los silencios, conductas conflictivas, etc.) son heredados por los descendientes del clan y predeterminan su comportamiento de forma automática.

En la actualidad existen varias teorías científicas que permiten explicar cómo la información inconsciente de la familia se transmite de generación en generación.

La teoría del holograma, nos enseña que la información del inconsciente familiar queda guardada en la memoria del inconsciente familiar y en la memoria cerebral del individuo, en patrones de interferencia de ondas, lo que explica la vastedad de la memoria humana y del árbol genealógico. Así, cada miembro del árbol familiar tiene toda la memoria del inconsciente familiar y hay ciertos individuos en los que colapsan determinados patrones de interferencia, activándose ciertos programas, dando como resultados patrones de comportamiento que se encuentran ya expresados en sus ancestros.

El análisis del árbol genealógico, permite relacionar los comportamientos y situaciones conflictivas vividas por los ancestros con las de la persona que consulta. La toma de consciencia de estos programas permite a la persona observar estos patrones repetitivos y iniciar un proceso de liberación emocional y cambio de creencias. Así, la persona puede hacer el duelo de esos programas y liberar su inconsciente de la influencia de los mismos.

Cabe mencionar que el análisis transgeneracional trabaja con el árbol genealógico el cual refleja las memorias no expresadas por los ancestros en acontecimientos muchas veces incomprensibles para las personas. Estas memorias no expresadas forman una memoria muy potente reforzada por la necesidad de evitar la exposición a ciertos eventos que la persona siente como peligrosos o dolorosos.

Patrones como las creencias, los tabús o los perjuicios conforman una resonancia en el árbol familiar y por tanto en el inconsciente familiar, que determinará en futuras generaciones comportamientos ineludibles, como un programa que, por simple que sea, hace repetir las experiencias no integradas por nuestros antepasados.

Los hechos traumáticos no resueltos en el árbol se repiten en los descendientes porque es una energía no liberada. Es una información que se ha quedado a medias, congestionada en el inconsciente familiar.

La vida nos da una oportunidad para honrar a nuestros ancestros y sacar a la luz los hechos dramáticos no gestionados por los mismos para que, si así lo deciden, sus descendientes puedan gestionar sus vivencias de forma más sana, liberando el drama del inconsciente familiar (duelos no realizados, proyectos no terminados, deseos profundos frustrados, vidas no vividas).

Cuando estas memorias son sacadas a la luz de la consciencia, son liberadas. Toda esa información afecta al ADN (epigenética conductual) y se puede expresar en forma de enfermedades o comportamientos patológicos (físicas y mentales). 

Gracias al análisis transgeneracional, sale a la luz lo no dicho, la persona toma consciencia de estos programas, la resonancia queda liberada y por tanto también queda liberado el inconsciente familiar. Al hacer consciente esos programas, la persona no tiene que seguir reparándolos y puede abrazarlos libremente. 

En ciertos casos solo tomando consciencia ya se da una gran liberación y el programa se desactiva. En otros casos la desactivación ocurre mediante un proceso de aceptación (que no resignación). Es importante que una vez tomada la consciencia del programa, no luchar contra él, no negarlo, ni reprimirlo. Lo primero que se necesita tras la toma de consciencia es la observación sin juicio del programa en su día a día, ir entendiéndolo, mandando comprensión al programa. Retirándole nuestra energía mediante la observación sin juicio.

Cabe recalcar que lo inconsciente aspira inevitablemente a irrumpir a nuestras vidas. Es una ley ineludible del inconsciente biológico. Así el contenido inconsciente de la mente va siendo expresado irremediablemente a lo largo de nuestra vida.

Este hecho puede ser utilizado de dos formas contrapuestas dependiendo de la decisión que tomemos en cada instante. Nuestra voluntad puede apostar por el conflicto o podemos elegir la Paz.

Por tanto ante un mismo acontecimiento, podemos decidir ser víctimas inconscientes de estos programas e ir reaccionando a lo que ocurre como autómatas. O bien, podemos observar sin juicio lo que ocurre en  nuestra vida y tomar consciencia de los patrones repetitivos que se van dando en ella, liberándonos de los mismos mediante un acto de responsabilidad y de toma de consciencia.

Por tanto, toda situación puede servir para reaccionar y seguir presos de nuestros condicionamientos heredados, culpando quizás a la vida o a nuestra familia por nuestro sufrimiento o bien puede servir para mirar hacia adentro, comprender, amar y liberarnos.

Al liberarnos de estos patrones reactivos, estamos liberando el inconsciente de todo el árbol familiar y por ende el inconsciente de la humanidad. Estamos sanando la mente humana.

No hay otra forma de “salvar al mundo” que liberar la mente de todo patrón conflictivo condicionado.

Una mente libre de pasado Ama y la gratitud lo transforma todo.

 

Autor: Llorenç Serra.

 

 

 

27. feb., 2019

 

Presencia, intención, resonancia, escucha y pausa. Todo esto nos puede servir como guía para poder acompañar un proceso traumático tanto en nuestra propia persona, como en los demás. En Craneosacral Biodinámica utilizamos estos recursos para poder llevar a la persona necesitada, a un estado de calma desde donde seguramente le será más sencillo organizar sus ideas, emociones, organismo…

PRESENCIA

 La presencia del facilitador consiste en buscar un estado meditativo pero sin aislarse de la situación en la que está, es decir sin disociarse del otro, es más todo lo contrario. El facilitador entrenado está presente en el cuerpo y ser del otro, observando sus propios pensamientos y dejándolos ir, para poder prestar la máxima  atención posible al que llamaremos paciente o persona solicitante de nuestro apoyo. Está presente a las sensaciones que percibe del paciente ya sean del tipo de que sean; puede percibir emociones, tirones fasciales, distorsión en la colocación de un hueso queriendo recolocarse sin conseguirlo, historias antiguas… todo un mapa que si el facilitador consigue estar atento le puede marcar la mejor ruta para poder acompañar al paciente de la mejor de las formas, de la marcada por su cuerpo.

 

INTENCIÓN

El facilitador antes de trabajar con el paciente, se prepara, alcanzando un estado meditativo como explicábamos antes y además con una intención.

Hay una intención en seguir el mapa que te muestra el cuerpo, una intención de colaboración, de apoyo, de soporte, de un “estoy aquí”, puedes confiar, por supuesto desde el corazón. El cuerpo del paciente escucha esta intención y entonces si siente sinceridad, entonces despliega el mapa para que podamos leerlo. Desde la Terapia craneosacral hay una intención de respeto hacia el cuerpo, de no invasión, de no sentirme mayor que la sabiduría corporal, de ser un apoyo para que el cuerpo pueda utilizarlo para poder resolver de la forma que él considere que es mejor en ese momento con las condiciones actuales.

Para mí, la intención es algo que es creado por la mente y la mente para mí es energía. La mente funciona  a través de reacciones químicas y eléctricas. Esto para mí entender, desprende ondas energéticas hacia el exterior al igual que el corazón y esto afecta directamente y no puede ser de otra forma más que positivamente en el paciente, que recibirá lo que solo del corazón puede salir que es compasión y amor y desde la mente la intención de ayuda, de apoyo, de estoy aquí para ti. Con todo esto el cuerpo del paciente reacciona, se afloja, confía, te cuenta.

 

RESONANCIA

El facilitador se prepara para trabajar centrándose en sus ejes, central, su columna, sus dimensiones, delante, detrás, arriba, abajo… haciendo esto, hacemos que ese estado que conseguimos en nosotros, resuene en el paciente y de algún modo también estemos colaborando a que se centre su cuerpo también. Al centrarnos en la columna, nos estamos centrando en algo que desde la craneosacral biodinámica y en muchas culturas es muy poderoso. Desde nuestro entender ahí sumergido y balanceando al líquido cefalorraquídeo reside la salud inherente del cuerpo, el aliento de la vida, la potencia, la fuerza que empuja los tejidos hacia un estado de equilibrio, así que la resonancia también está colaborando con el paciente desde antes de empezar con el contacto con su cuerpo, ya que todo esto también existe en él y es como recordarle, “mira ¿recuerdas los potentes recursos que tiene tu cuerpo?” y de esta forma se pone en marcha su sistema de autorregulación, siendo potenciado por la resonancia de nuestra preparación.

 

Sabemos que la resonancia, como hablamos en el tema dedicado a ella, puede hacer surgir experiencias que el terapeuta ha resuelto y resuenen en el paciente porque las tiene pendientes de resolver, esto nos hace deducir que cuanto más se revise el facilitador, más profundice en su desarrollo personal más historias podremos acompañar. Es como que el  cuerpo del paciente sabe que herramientas puede utilizar de ti, facilitador, para sanar algo que falta resolver en él.

También podría ocurrir que acompañando a un paciente alguna historia de él resonara en nosotros la tenga resuelta o no, nuestro trabajo ahí como facilitadores es darnos cuenta, utilizando la presencia, y dejarnos ese tema para trabajárnoslo en otro momento y si nos vemos desbordados, guiar la sesión en otra dirección o permitirnos el finalizarla ahí.

ESCUCHA Y PAUSA

Durante una  sesión el facilitador gracias a los recursos anteriormente nombrados, puede estar en un  estado de escucha hacia el paciente y hacia a él mismo, para observar donde está en cada momento si está aquí o en otro lugar y ese caso volver de nuevo. Es interesante, si se siente conveniente en ese momento, invitar al paciente a que también se escuche; sus sensaciones, sus pensamientos, su cuerpo…es fácil que en el silencio el paciente se disperse y se deje arrastrar por pensamientos, por esto el facilitador entrenado le ayuda a volver al presente  a través del cuerpo, preguntando un “como sientes el cuerpo”, “hay algo que te ocupe la mente con suma importancia”… Si es así podemos aprovechar si el paciente está preparado para trabajar con ello, para esto utilizamos la pausa, recurso que el paciente puede utilizar también siempre que se sienta abrumado por cualquier tema del tipo que sea que le haga sentirse abrumado. En esta pausa podemos profundizar y en el caso de ser un tema emocional, poder trabajar sobre la raíz del problema, utilizando técnicas verbales. En caso de que el facilitador escuche un tirón fascial, una llamada de alguna parte del cuerpo o un movimiento incoherente del movimiento craneosacral, podemos acompañar el movimiento y al final de este sugerir una pausa. Con esto los recursos del cuerpo que están reteniendo las tensiones se potenciarán y pará lugar a una nueva reorganización o en el mejor de los casos a la liberación de la tensión.

La propia sesión se puede considerar una pausa para el paciente donde poder escucharse, parar, respirar, descansar y desde ahí poder definir una nueva ruta más saludable.

 

Yolanda Cortell Calvo. Acompañamiento terapeutico con Biodinámica Craneosacral y distintas terapias naturales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

31. ene., 2019

 

 Parece que todo lo nombrado hasta ahora, es algo que se haya deducido de la observación o algo que se haya que trabajar para poderlo ver, y si, por supuesto cuanta más conciencia le pongamos a estos aspectos, más claro los vamos a ver. Pero lo cierto y verdad esque nos ocurre en todo momento de forma natural y también tenemos una forma natural de poderlo llevar, de poderlo solucionar, sea conciente o no.

Cuando algo traumático nos visita, en nosotros surge un instinto natural de parada. A veces cuando es un virus o bacteria la que nos acompaña, es el cuerpo el que te invita al reposo y aquí si quieres, puedes observar que con esto, no solo tu cuerpo es el que descansa en la cama, sino que probablemente hay alguna otra parte de ti que se siente aliviada con la pausa.

La pausa es la forma que tenemos para autorregularnos de forma natural, ¿qué son sino, unas vacaciones? Se dice que se vuelve con más fuerza, con más ganas, con más recursos, ¿qué ha ocurrido?que hemos parado y durante la pausa surge el espacio, el tiempo, la escucha hacia ti mismo.

 

Cuando vivimos meses muy intensos ya sea física, mental o emocionalmente, ya que una de las formas va a afectar automáticamente a las otras dos, y podemos sentir que estamos fuera de nosotros, que es una inercia rápida y no transitada por nosotros la que nos mueve, sentimos que algo no va bien, se puede sentir un colapso dentro de ti, un peligro de apagón del sistema, nuestro humor se torna gris, nos semejamos más a una máquina automatizada, que a un ser vivo que vive, puede ser que nos estemos dejando llevar por todo eso y algo se detona; el cuerpo, o la mente o nuestras emociones y aquí es cuando hacemos una parada forzosa. No existe otra forma, paramos si o si. De esta forma nuestro cuerpo(y aquí incluyo también las demas partes mente, emocion…)si le dejamos, puede él solo autorregularse hacia la salud. Las terapias naturales en general, favorecen la autorregulación del cuerpo, potenciando sus recursos, sin callar los sintómas ya que es una forma que tiene el cuerpo de contarnos que le ocurre y como poder ayudarlo. Aquí de forma natural, si tu quieres puede activarse una escucha activa hacia ti mismo.

                                        

Como por ejemplo, “cuantas vueltas a la cabeza le he dado esta semana a tal tema, que me ha provocado esta jaqueca”o “que hay en mi, que hace que cuando mi compañero de trabajo este cerca, pierda los papeles hasta tal punto, que he tenido una crisis de ansiedad que me ha hecho quedarme en casa”o “cuanto tiempo llevo sientiendo esta emoción de tristeza,cuando hago tal cosa, que me ha llevado a sentirla continuamente impidiéndome levantarme de la cama ahora”o “cuanto de más he machacado mi cuerpo para que ahora vaya en muletas”… Como vemos la pausa forzada nos puede llevar además de hacia una autorregulamiento natural, a una oportunidad , si tu quieres aprovecharla, para la escucha de lo sucedido, de mi, de como he decicidido hacer las cosas para estar así ahora.

PRESENCIA ESCUCHA Y PAUSA

Pero hay otra forma de pausar y de escuha, que puede resultar un poco más eficiente acelerando el proceso de conocimineto sobre nosotros y nuestras inercias poco saludables.

Siendo presentes en la resonancia con el entorno, puedo escucharme y pausarme para autorregularme.

 

 

Por ejemplo, puedo observar que hay algo en el temario de la clase de hoy, del curso que estoy llevando acabo,  que hace que no esté deacuerdo con ciertos argumentos, hechos, opiniones… y esto lo puedo vivir desde una apertura a lo nuevo con mi poder de elegir si lo quiero guardar en mi mente o por el contrario agradecerle y despedirme de ese argumento para dejarlo marchar en paz, o por el contrario vivirlo como una resistencia,con crítica, con ansiedad , indiferencia y enfado, frustración. ¿Cuál es la difernecia entre ambas reacciones? De nuevo la conciencia de mi misma. Puedo dejarme arrastrar por todo eso que siento, lo cual desencadenará algún síntoma en mí si lo vuelvo a sentir muy a menudo, o puedo escucharlo, darme cuenta y pausarme para observar mejor. Este pausarme puede ser desde me aislo en mi un minuto en la clase, me salgo y respiro aire puro, me voy a casa, dejo el curso por unos dias, semanas, meses... lo que necesite para darme cuenta de que es lo que está ocurriendo fuera que hace que yo esté viviendo esto de esta forma. Indaga, observa, siente. Puede ser el tono de voz del maestro que te conecte con aquello que viviste y no te gustó, puede ser el tema que esté relacionado con algo que recuerdas y no quieres recordar, pero date cuenta que si logras mirlo, escuharlo puedes deirle; sí me acuerdo de ti y aquí puedes quedarte con esa parte tuya que lo vivió, solo aquí escuchándola, lo que quieras profundizar en tu mirada hacia eso depende de como te sientas de fuerte para adentrarte o quizás por hoy esta bien con solo mirar. Escuchate y decide como debe ser tu pausa de amplia, para ser suficiente para llenarte, para poder mirar, y así poder volver de nuevo si esa es tu decisión, al detonante de esa parte de ti, que dormía y ahora ha sido vista. Alomejor ahora puedes escuchar a tu maestro hablar de esa temática, desde otra mirada, desde la conciencia de ti mismo incluso en ese momento siendo observador de ti, de como estas reaccionando ahora, de escuharte de nuevo mientras lo escuchas a él, despues de haberte tomado la pausa.

La escucha y las pausas pueden convertirse en algo rutinario en tu día a día si te apetece.

Sea algo que en el presente puedas solucionar o no, la escucha de como estas, de como esto o lo otro te está afectando y pausarte para chequearte, para tomar unas respiraciones , para mirar por la ventana hacia la naturaleza va a ayudarte a la autorregulación siempre enfocada hacia la salud.

Podría decirse que la parada forma parte del plan de salud inherente en nuestro cuerpo, en nosotros, es así como lo consigue, porque la pausa forma parte de la naturaleza y nosotros somos naturaleza…observalá, observa el árbol del parque de enfrente de tu casa, observa a tu mascota, observa el viento… encontrarás movimientos seguidos de pausas, para continuar con otros movimientos distintos. Algo se reorganiza en la pausa se llena de reursos para hacerse más fuerte y así poder mediar con lo que sea… una enfermedad, un trauma emocional, físico… y si tu eres capaz de escuchar este proceso interno en ti, si eres capaz de poner tu atención en eso, vas a potenciar tu proceso de sanación.

Yolanda Cortell Calvo. Acompañamiento terapeutico con Biodinámica Craneosacral y distintas terapias naturales.

23. ene., 2019

 

Que camino coger. Estar en el camino correcto. Haber elegido acertadamente. Hay algo que me ayuda a calmar estas ideas. Que me sirve como pista, como recurso para sentir si así está bien o quizás necesito moverme hacia un cambio. Esta pista es observar mi resonancia con lo que vivo ahora, con lo que está ocurriéndome.

Desde mi comprensión podría utilizar la palabra relación como sinónimo de resonancia. Como me relaciono yo con él, con ella, con eso o aquello, conmigo, con la vida. A menudo ocurre que en esta relación con el entorno, y aquí incluyo personas y situaciones, las sensaciones que se tienen no son fáciles emocionalmente de gestionar, al igual que las hay fácil y agradablemente sentidas. Desde mi humilde entender, la dificultad o facilidad sentida al vivenciar estas experiencias, hacen mención a qué cosas en mí estaría bien observar para poder vivir esta situación de forma más agradable, más fácil, de forma más natural. Me voy a fijar en qué hay en mí, que me hace vivir esto de forma desagradable, ya que entiendo que es algo que está en mí y no fuera de mí, no en el otro, no es la vida externa la culpable, no hay nada queriéndote fastidiar. Aquí y ahora todo está bien, incluso, eso que te molesta está ahí para que te des cuenta de qué es lo que puedes refinar en ti, para que deje de molestarte.

 

 

Aquí y ahora todo está bien. Si no es así, ¿por qué unas situaciones molestan a algunas personas y a otras no? ¿Por qué a algunas personas les afecta negativamente  y a otras no? ¿ por qué una misma situación puede hacer que una persona se hunda y a otra que se llene de fuerza y vigor para seguir hacia adelante con más razones? ¿El carácter? ¿Qué es esto del carácter? Yo entiendo el carácter como la suma de experiencias vividas que se expresan aquí y ahora dándote una forma mental, un programa, a lo que llamamos carácter, personalidad. Por lo tanto para mí estamos hablando de lo mismo, ¿Qué experiencia vivida, sea consciente por mi o no, está expresándose aquí y ahora, reaccionando como una alarma por eso que vivió, viví, y hace que yo reaccione negativamente ante esto que está ocurriendo ahora?¿Que hay fuera ahora, que resuena dentro de mí? ¿Cómo es la resonancia?

Eso que viví cuando estaba en la barriguita de mi madre, eso que viví cuando fui niña, eso que viví cuando crecí, cuando me enamoré, cuando lloré, cuando me asusté… todo eso se quedó registrado de forma consciente o inconsciente y aquí y ahora al vivir una situación similar va a traerme al momento presente las sensaciones, recuerdos y con ello, la pauta que tengo que seguir para que no me afecte en el caso de ser una experiencia negativa. Por lo tanto la sensación de lo que vivo ahora no es del todo real, está manipulada por mi memoria, por mi experiencia. Estoy resonando con eso que ocurre fuera, porque ya lo he vivido antes. Puedo resonar con una maternidad reciente de una mujer  y emocionarme porque en mi experiencia de ser madre pude emocionarme al vivirla. Puedo resonar con la emoción de mi hija cuando ve a los Reyes Magos, porque yo fui niña y pude emocionarme al verlos, como decía en el capítulo anterior, todo ocurre aquí y ahora, en el presente y esa parte de mí sigue aquí y ahora conmigo y vuelve a emocionarse.

 

 

 Al igual que las emociones positivas ocurre también con las negativas o menos agradables y aunque no siempre, pero frecuentemente son estas las que te limitan a la hora de tomar decisiones o hacer cambios en tu vida o simplemente caminar por ella.

 

He podido observar que a menudo la resonancia se hace ver en nosotros con forma de crítica al otro o a eso que ocurre. Si esto te ocurre observa, ¿esto que no toleras del otro, lo toleras de ti? Detrás de la crítica, que tipo de emoción hay? ¿Y detrás de esta emoción, hay alguna otra? ¿Qué tipo de resistencia inconsciente se está expresando en ti aquí y ahora, en forma de crítica para potenciar tus razones para alejarte de eso, para agrandarte ante eso…que miedo hay detrás a la idea de relación con él, ella, eso?¿qué ocurre, qué ocurrió?

 

 

PRESENCIA Y RESONANCIA

Para mí, el estar presente lleva implícito el concepto del darse cuenta de tu resonancia. Siendo conscientes de la presencia que utilizamos en nuestra resonancia con la vida, ante situaciones y emociones buenas o menos deseadas, podemos percatarnos del origen de nuestras conductas o reacciones, seleccionando las limitantes, las que no me dejan avanzar, las que me bloquean, para así poder sanar el conflicto desde su origen, aprovechando mi resonancia con esta situación de aquí y ahora para adentrarme en mí y sanar esa parte de mí, que fue tocada un día y de esta forma desde dentro, poder cambiar hacia fuera, hacia mi relación con la vida y poder emprender un caminar más fluido, más amable.

 

Cuando resuenas con algún tipo de situación, emoción, sentimiento negativo, miedo, tristeza, odio… cuando algo que ocurre fuera , despierta esto en ti, viviéndolo como propio, puede que sea porque resuena esa parte de ti que está traumatizada y esta puede ser una oportunidad para sanarlo. Por lo tanto la presencia en la resonancia nos hace darnos cuenta de que cosas han quedado pendientes de una comprensión de lo ocurrido, en el momento que ocurrió, registrándose como traumático. No se puede cambiar lo que ocurrió pero si nuestra forma de verlo, ese es el cambio de conciencia, el cambio del registro, que nos hará vivir esa situación de forma distinta la próxima vez y para cambiarlo el primer paso es darse cuenta de la resonancia.

He nombrado anteriormente, que la resonancia, no solo puede hacerte ver partes de ti, difíciles de mirar, sino que también puede traerte emociones agradables, de alegría, de ilusión… La resonancia es toda yo, resonando con el presente, con el aquí y ahora, y aquí y ahora en mí, también existe el silencio, la paz, la pausa, la quietud, solo que a veces hay tanto ruido, no solo fuera, sino también dentro de nosotros, que resulta difícil darse cuenta. Por lo tanto si pongo la conciencia en hacer resonar mi quietud, mi pausa, mi silencio para así poderlos sentir mejor, yo, aquí y ahora, puedo utilizar mis recursos que los hagan resurgir. Para mí, podría ser, un paseo por el mar, sentir el sol de montaña invernal en mí, una meditación, una sesión de craneosacral biodinámica…en todos estos lugares yo siento calma y así, invito a mi calma que se deje ver, para poder sentirla. Siente que te hace a ti sentir esa sensación de paz, son tus recursos para volver a tu naturaleza.

Podemos hacer un fácil experimento. Si entramos en un estado de nerviosismo elevado en una sala, dando voces, esa parte nerviosa de las personas que comparten la sala contigo, resonará y se hará ver. Si yo busco mi calma interior, la respiro y entro en la misma sala , según el nivel de conciencia que tenga yo en mi quietud, más o menos personas podrán ver su propia quietud resonando y se mostrarán tranquilas. ¿Puedes darte cuenta de con que estas resonando aquí y ahora?

  Yolanda Cortell Calvo. Acompañamiento terapeutico con Biodinámica Craneosacral y distintas terapias naturales.

20. dic., 2018

En ese momento pensé que era mi curiosidad lo que me empujó a buscar un lugar donde aprender a trabajar con niños de forma terapéutica, pues pensaba que aplicar la terapia Biodinámica Craneosacral en ellos, sería abrirles las puertas a una vida más en armonía con su esencia, con menos piedras, más consciente.

Y así, casi hace tres años, surgió una intención clara de poner mi atención a la etapa lo más temprana posible de un ser humano. Lo que no sabía es que básicamente ese ser humano, iba a ser yo.

 

 PRESENCIA E INTENCIÓN

Lo que yo atribuía a una decisión consciente, totalmente premeditada y con origen totalmente racional, como era la decisión de incorporarme a la nueva formación de Naiad, ahora después de tres años, descubro que mi propia experiencia vital, guardada discretamente en mi inconsciente, fue la que me guió de forma muy sutil, con la esperanza de que yo misma escuchara toda esa memoria con el fin de poderla transmutar desde lo traumático y limitante, a la toma de conciencia de la convivencia armoniosa de todas mis edades aquí y ahora.

 

Desde hoy miro atrás y en ese momento creía estar presente, al igual que lo creo estar ahora y seguramente de aquí tres años, miraré atrás y vea que en comparación, la presencia será lo que sienta en ese momento y no lo que es ahora ni lo que fue. En realidad la cualidad que diferencia los distintos estados de  mi presencia es la conciencia que tengo, en cada momento del tiempo, de la propia presencia. Parece que la presencia se abre lugar, seas consciente o no de ella. Es como si se hiciera ver, guiándote desde la inconsciencia por caminos llenos de recuerdos escondidos, para que los encuentres y si quieres tienes la oportunidad de mirarlos y prestarles un poco de atención, prestarte un poco de atención. Te da la oportunidad de ver esa parte de ti, que hace un tiempo no fue escuchada, valorada o atendida y poder así dedicarle su tiempo, tu mirada y entonces poder cambiar la ruta hacia otros caminos, con otros paisajes distintos.

 

Para mí, la palabra presencia significa estar en el presente, darme cuenta de mí, en este mismo instante, de mi pensar, de mi sentir, de esa parte de mí que actúa sin pedirme permiso, llena de razón por la experiencia que vivió ayer y utiliza hoy para protegerme disfrazando con frecuencia la realidad de lo que ocurre, transformándola en otra que en la mayoría de los casos, me causará sufrimiento, solo con la esperanza de que me pause, la mire, me dé cuenta, la haga consciente y así poder ver con un poco más de claridad, mi realidad, sin sufrimiento.

Aquí y ahora puedo ver todo lo que fui y sigue aquí porque la que lo experimentó, fui yo, y ahora yo sigo siendo, aquí y ahora. Siento que para nuestro ser, el tiempo no existe, todo ocurre en el presente, incluso en el pasado, fue en el presente de ese pasado cuando ocurrió y entendiendo esto, puedo sentir silencio dentro de mí. Silencio que cubre remordimientos, culpa, sensaciones de insatisfacción por cosas inacabadas o situaciones que podría haber cambiado, o experimentado de forma diferente, ya que todo sigue siendo ahora en el presente y por lo tanto ahora en el presente siempre tengo la oportunidad de cambiarlo, de volverlo a vivir de forma distinta, de cambiar mis sensaciones dejando de estar atascada en eso, para caminar hacia delante o por lo menos ser consciente de que lo puedo hacer.

 

 LA INTENCIÓN ORIGINAL SIEMPRE PRESENTE

Desde la Biodinámica entiendo que desde la quietud, surge una intención de crear un ser, provocando un movimiento y organización para que esto ocurra. De esta forma las fuerzas, energías, inteligencia superior… llámalo como quieras, se predisponen a hacer que esa intención pueda ser, y para esto estas fuerzas deben cambiar de forma para poder convertir la intención en algo material. De esta forma, la energía muta a lo que Sutherland llamó Aliento de Vida, cuya intención más pura es la de la vida y con vida entiendo que implícita está la salud, necesitada ahora de un plano, una forma, que dará lugar a otra mutación de la energía que en Biodinámica llamamos marea larga. Para poder modelar la forma primero hay que crearla, necesitando una fuerza, una potencia que impulse la formación de los tejidos, de la materia, contribuyendo a la reorganización de estos, y que habitará en los fluidos del cuerpo, pudiendo así llevar la esencia de la intención primaria a cada rincón de nosotros con movimiento mareal. Es la marea de potencia o marea media, la forma que adquiere la energía mutada. Y por último se necesita una energía que haga posible la formación celular y que cuya ruta de formación, cada dirección en la que se hayan formado los tejidos, va a ser expresada en ellos siempre, facilitando así, la conexión de los tejidos con la potencia, la forma, la vida la salud y la intención primaria de ser creado que surgió desde la quietud.

 

Como decía esta es la teoría que la Biodinámica me ha dado, de cómo estamos aquí y ahora, y aquí y ahora, a mí me ayuda a entender, que esa intención original lleva consigo unas cualidades que va a hacer que yo sea distinta a otra persona. Que en esa intención está mi esencia, mi intención propia de venir, la intención de mis padres, de la vida propia, y en el camino mismo de venir, se van a dar condiciones que determinarán mis senderos, que guiándome a través del sufrimiento y la felicidad, estarán orientados a mantenerme siempre cerca de mi esencia, de mi intención primaria. En cierta forma siento que cuanto más me alejo mayor es el sufrimiento y cuando vuelvo al origen siento paz, armonía o lo que para mí es lo mismo felicidad. A menudo suele ocurrirme que estas buenas sensaciones son sentidas, cuando cosas poco importantes a simple vista ocurren. Cosas sencillas, cosas mundanas, donde la presencia es protagonista.

 Hoy estoy segura de que el factor presencia, es imprescindible para sentirte en armonía con tu esencia.

 Yolanda Cortell Calvo. Acompañamiento terapeutico con Biodinámica Craneosacral y distintas terapias naturales.