Nuestras cremas caseras a base de aceites macerados y esenciales.

Aromaterapia Científica

Los aceites esenciales, también llamados esencias, aceites volátiles o aceites etéricos son sustancias químicas aromáticas producidas por las plantas. Las esencias se encuentran en las hojas de las plantas, la piel de muchas frutas, en la madera y las resinas y sobre todo en las flores.

El término “aromaterapia” proviene de los términos griegos de “aroma” y “therapeia”, por tanto hace referencia al uso de los aromas con fines terapéuticos. Pero la aromaterapia abarca un amplio espectro de aplicaciones. En la actualidad los aceites esenciales se utilizan con fines terapéuticos para tratar patologías de físicas, pero también se aplica para tratar y estimular la parte emocional, actúa sobre nuestra parte no consciente y por tanto tiene una amplia aplicación en el terreno de la psicología y las emociones. 

Hoy en día, la aromaterapia que está tomando más fuerza es la corriente francesa. En esta corriente se han estudiado los principios activos de los aceites esenciales y se han establecido los quimiotipos. En una planta, en función de las características del suelo y el clima en el que crezca, en sus aceites esenciales puede haber mayor presencia de un principio activo u otro, por tanto, cuando se extrae el aceite esencial de la planta, éste se analiza y en función del principio activo predominante se le clasifica como quimiotipo. El quimiotipo caracteriza un aceite esencial desde un punto de vista botánico y bioquímico. Un aceite esencial contiene cuerpos químicos muy complejos cuyas propiedades son diversas. Se trata de una forma de clasificación química, biológica y botánica que designa la molécula con mayor presencia en el aceite esencial y permite definirlo terapéuticamente de forma clara y segura. 

Un aceite quimiotipado nos permite conocer mejor sus aplicaciones y también sus posibles efectos adversos. La aromaterapia francesa o también conocida como la aromaterapia científica propone un estudio más profundo de cada uno de los aceites esenciales y amplía por tanto las posibilidades de uso de la aromaterapia.

Debido a su concentración y sus propiedades químicas comunes, comparten cualidades: antisépticas, antitóxicas , cicatrizantes, antiparasitarias, antidolorosas, estimulantes y tonificantes, regulación hormonal, estimulación catalítica y encimática (estimulan la reacción acidificante en nuestro organismo que puede ser de gran utilidad para ayudar a nuestras defensas en su respuesta inmunológica ante las infecciones), factor de resistividad ( gran eficacia para la lucha contra los virus y las toxinas).

La Aromaterapia nos puede ayudar a sobrellevar mejor los procesos curativos, haciendo que los síntómas se suavicen o desaparezcan pero cuidado en no utilizar la Aromaterapia como la medicina tradicional, ya que es trabajo individual de cada uno, la observación de como he llegado a estar así y como o que tengo que cambiar para no volver a encontarme en esta situación que me incomoda o me crea problemas de salud.