¿Qué puede surgir de dos grandes modalidades como el yoga y la acrobacia? Pues una experiencia de compartir fuerzas, de confiar, de ser complices, de disfrutar, de verte ante tus miedos, limitaciones y con ellas de la mano avanzar en una progresión corporal y a todos los niveles. Mensualmente en forma de talleres con pareja o sin ella puedes experimentar el yoga como un dar y recibir, un tira y afloja, un equilibrio de fuerzas una experiencia como mínimo divertida y de trabajo por supuesto. Impartiendo Francisco Lencina, también nos enseña pinceladas de masaje Tailandés que se practicarán en pareja, evidenciando de nuevo, la importancia y beneficios del contacto entre humanos, sean conocidos o no. Un masaje de estiramientos suaves, rítmicos y controlados, que te devolverá una inmediata sensación de ligereza y bienestar físico, emocional y mental.